pelilo escribió:
Buenas,
Hace un tiempito atrás, fui evaluado intelectualmente, aunque esta vez no a través de la tradicional medida de CI o IQ, sino con me medidas factoriales de la inteligencia, que supuestamente desplaza a las medidas de CI.
Según estas pruebas, con un percentil 95 en un área se es talento simple, con dos o más áreas por encima del percentil 90 se es talento complejo, y por encima del percentil 75 en todas las áreas se es superdotado.
Las áreas son las siguientes:
YO
-Espacial (85)
-Numérica (80)
-Lógica (75)
-Verbal (90)
-Gestión de la memoria (70)
-Rapidez perceptual (80)
-Razonamiento (80)
Bueno, al saber los resultados, no soy Talento simple, pues no llego a 95, ni Complejo pues no tengo dos de 90, ni superdotado pues la memoria me sacó de esa clasificación.
En fin, estoy muy cerca de las 3 clasificaciones, pero no me encasillo en ninguna. Lo interesante es que puede tener una correlación a mi CI de 121 en el WAIS III.
¿Qué piensan de estas pruebas más recientes?
Un saludo.
Tanto si se usa el criterio de la OMS (y de nuestro sistema educativo) como el criterio emanado del BADyG has de tener en cuenta su carácter radicalmente
ARBITRARIO. Es decir, la superdotación intelectual según este último modelo puede aceptar como margen que uno de los parámetros sea ligeramente inferior, como te pasa con la memoria. De hecho hay un estudio neurológico en el que nos muestra el funcionamiento cerebral de un superdotado que, en una de esas pruebas, daba 69. Obviamente la restricción que provoca el primer modelo, basado en una cifra que se ha mantenido estable a pesar de los cambios en los instrumentos de medida (no es lo mismo la escala wischler o la stanford-binet que la Catell, por ejemplo; así, un 130 en la escala wischler equivale a 148 en la escala Catell y apunta al percentil 98), genera una sensación de que prácticamente los "superdotados intelectuales" no existen por ningún lado porque a esa cifra se le une las características de una extraordinaria implicación en la tarea y similar creatividad, sin especificar cuánto de extraordinaria tiene que ser. Este criterio, caduco y trasnochado, es el que se utiliza todavía en nuestro país y está haciendo un daño indecible a los niños. Tanto por las propias restricciones que impone como por la consideración "absolutista" u "objetivista" que conlleva. Parece que la diferencia entre SER y NO SER está en pasar de la línea divisoria arbitrariamente establecida por los 'expertos' consultados por las administraciones educativas.
Un dislate.